Su nuevo disco se basa en técnicas orientales.

Reportera: Alejandrina Almanza – fotos: cortesía.

El 10 de septiembre, el rapero Alemán se presentará en La Maraka para llevar su proyecto musical, una propuesta más íntima y cercana en la que el amor, las experiencias personales y la reconstrucción emocional se convierten en los principales ejes.

La verdadera droga del ser humano es el amor”, afirmó al hablar del concepto detrás de este trabajo que nació al enamorarse nuevamente y en la que, aseguró, las letras comenzaron a surgir de manera natural.

En su nuevo álbum hay un sonido más melódico y relajado, inspirada en el funk de las décadas de 1970 y 1980, aunque el proyecto apuesta por una experiencia más personal en su presentación en vivo.

De los temas más importantes del disco es Grietas de Oro, una canción marcada por la muerte de su padre y por el proceso de reconstrucción que vino después. El cantante explicó que durante ese momento encontró personas que lo ayudaron a salir adelante, entre ellas su actual pareja, quien también se convirtió en inspiración.

El concepto está relacionado con el kintsugi, práctica japonesa que consiste en reparar aquello que se ha roto utilizando oro para resanar las grietas. En este marco, reconoce que el tema terminó siendo una terapia. Otro de los temas que representó un reto durante el proceso fue Dance After Life, por la dificultad que encontró en el coro.

De cara al concierto del 10 de septiembre, el cantante se involucró en la preparación del escenario para conseguir una atmósfera íntima, tomando como inspiración el formato Unplugged de Nirvana.

Finalmente, habló de la inteligencia artificial y su posible utilización dentro de la creación musical. Aunque no ha recurrido a ella, no descarta hacerlo en el futuro, siempre que sea como una herramienta para generar ideas y no simplemente copiar y pegar contenido.