En una noche llena de energía.

Por:  Santiago Servin – fotos: cortesía

El 18 de febrero el Palacio de los Deportes vibró con la presentación de Doja Cat, una de las figuras más influyentes del pop y el hip hop actual. La artista estadounidense, ganadora del Grammy y conocida por su versatilidad entre el rap, el R&B y el pop, ha construido una carrera marcada por hits globales, propuestas visuales arriesgadas y una personalidad provocadora que la mantiene en la conversación constante de la industria musical.

Con una producción de gran formato, visuales envolventes y una ejecución escénica impecable, Doja ofreció un show dinámico que recorrió sus mayores éxitos, desatando la euforia colectiva en cada coro. Su presencia confirmó por qué es una de las artistas más sólidas de su generación.

Antes de ese momento estelar, la encargada de abrir el concierto fue la mexicana Emjay, cantante que ha ido consolidando su nombre dentro de la escena alternativa y urbana nacional. Con una propuesta fresca que mezcla pop con tintes urbanos y una identidad bien definida, Emjay asumió el reto de encender el escenario ante miles de asistentes, logrando conectar y sostener la energía del recinto desde el arranque.

Su participación no solo representó una oportunidad de exposición internacional, sino también una declaración clara: el talento mexicano está listo para compartir cartel con estrellas globales.

La noche dejó una imagen potente: una artista internacional en la cima de su carrera y una mexicana en ascenso compartiendo el mismo escenario, frente a un Palacio de los Deportes completamente entregado.