Raíces, Bienestar y Transformación para todo el país.
Reportero: Yoel Farfán, Foto. Noelia Contreras

Desde que se encendieron las luces de la Arena Ciudad de México, una vibración distinta recorría el recinto. El evento de Ismerely comenzó con un poderoso ensamble de tambores, cuya cadencia marcaba la llamada del encuentro, conectando a los asistentes con la tradición ancestral de la herbolaria mexicana.
El momento se tornó emotivo cuando los embajadores de cada región subieron al escenario para compartir sus experiencias. Historias de transformación personal y de comunidades que han visto un cambio gracias a Ismerely. Algunos se secaban lágrimas, otros abrazaban a sus compañeros, mientras el escenario se llenaba de relatos de superación, esfuerzo y bienestar integral.
Ahí mismo se dio a conocer los lanzamientos más recientes de la empresa: Origen Café, en prácticos sobres que preservan su esencia natural y Go-Trolyt, diseñado para mantener una hidratación adecuada y potenciar la vitalidad. Cada producto fue recibido con gran expectativa del público por productos que unen innovación y salud integral.
Entre energía y emoción, la familia Ismerely recordó su misión con palabras cargadas de convicción: ayudar a todas las familias a salir adelante a través del multinivel, generando oportunidades reales de desarrollo. “Somos éxito y creamos éxito”, enfatizaron, dejando claro que cada persona que se une a este proyecto se convierte en parte de un movimiento que transforma vidas. La audiencia respondió con entusiasmo, sintiendo que eran parte de un proyecto que transforma vidas y comunidades.
El humor y la música llegaron con la aparición de Nacho Libre, La Arena estalló en risas y aplausos. Su espectáculo lleno de carisma y covers de sus temas más conocidos levantó a los asistentes de sus asientos, contagiando alegría y diversión.
Pero fue la intervención de Carlos Páez, sobreviviente del accidente aéreo de los Andes en 1972, la que hizo que el aire se detuviera por un momento. Con voz serena e intensa, comenzó a narrar la historia que marcó su vida. Cada palabra transportaba a los presentes a los crudos y helados Andes, donde la nieve y la adversidad eran compañeras constantes.

“Cada día era una lucha por sobrevivir, y cada decisión podía ser la diferencia entre la vida y la muerte”, relató. Los asistentes contenían la respiración mientras Carlos describía cómo la desesperación podía invadirlos, pero con el apoyo mutuo y la unidad del grupo se convirtieron en su salvación. Contó momentos de dolor extremo, frío penetrante y hambre, pero también de solidaridad: cómo un gesto de ayuda, una palabra de aliento o un esfuerzo compartido podían mantener viva la esperanza. El silencio en el recinto era absoluto, roto finalmente por una ovación que parecía abrazar su historia de resiliencia, valentía y trabajo en equipo.
El broche de oro llegó con Yuri, quien con su voz potente y su energía contagiosa prendió de nuevo a la multitud. Cada canción fue coreada, cada gesto celebrado, mientras la Arena vibraba entre aplausos, luces y emoción. Los asistentes se entregaron por completo al momento, cerrando la noche con una sensación de unidad, inspiración y alegría compartida.

Así, el evento de Ismerely no fue solo una celebración: fue un viaje que conectó corazones, fortaleció comunidades y reafirmó su esencia. Con su filosofía “Mi estilo de vida” y su lema de “Somos éxito y creamos éxito”, la empresa dejó claro que transformar vidas y crear oportunidades de bienestar es mucho más que un objetivo: es su legado.






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